Para el Día Mundial o Internacional de la Fotografía, me parece adecuada esta foto de un autoretrato realizado en un ascensor, aprovechando uno de sus espejos que sirven para dar la sensación de mayor espacio del mismo e invirtiendo la imagen horizontalmente.
¡Viva la fotografía!
Lo que son las cosas.
Me acerqué a la Casa de Méjico en la calle Alberto Aguilera número 20 a ver una exposición de PhotoEspaña y lo que llamó mi atención fue una de sus celosías de madera.
Me ha sorprendido muy gratamente encontrarme este vehículo para realizar paseos turísticos por el centro de Madrid; me parece una buenísima idea y una experiencia muy agradable.
Con la manía de hacer las cosas cada día más pequeñas, ¡ya no podemos cotillear por el ojo de una cerradura!
Es razonable que los propietarios de edificios pretendan obtener más espacio habitable, pero, ¡por favor!, mantengan un poquito el aspecto general del edificio.
En mi caso, es un auténtico placer conducir por carreteras secundarias, normalmente con poca circulación, y escuchando buena música.
Lamento que ya es prácticamente imposible parar a un lado de la carretera para obtener alguna fotografía o simplemente descansar un rato. La presente fotografía está tomada desde el interior del coche, después de asegurarme que no venía ningún otro.
Prudencia, mucha suerte y buen camino.
La naturaleza es muy sabia y desconcertante. Aquí os dejo una imagen de un joven olmo que ha surgido de golpe y porrazo en un tiesto de una planta de interior.
Lo he trasplantado a otro tiesto en el exterior. Esperemos que sobreviva para plantarlo definitivamente en el suelo.
Yo diría que estoy pretendiendo abrir una puerta o simplemente que estoy sujetando fuertemente una madera con la mano.
A veces, las fotografías tienen más de una interpretación por parte de sus espectadores.
Otra imagen realizada con la ayuda de un trípode y retraso en el disparo.
Resulta muy bonito este título en francés, pero lo importante es valorar la amistad de nuestros amigos.
¡Viva la amistad!
Uno más de mis faroles o farolas que tanto me gustan.
En este caso, de la ciudad de León de un farol y su sombra a media tarde.